Israel es un país en el cual la gastronomía juega un papel fundamental, caminar a la hora del almuerzo o de la cena por las calles de Tel Aviv es la mejor manera de saber porqué es tan importante la comida en ese país. Si bien al ciudadano medio, le gusta cocinar, comer y sentarse en los restaurantes en compañía de amigos, el ritmo acelerado del trabajo y la poca disponibilidad de tiempo durante el día hacen que la hora punta del lifestyle en Israel sea normalmente por la noche, y durante toda la noche. Tel Aviv es tal vez una de las pocas ciudades en el mundo en donde gran parte de los restaurantes o tabernas abren las 24 horas los 7 días de la semana.

Según nos cuenta Ziv Erlich, propietario del Mezcal Tequila Bar, uno de los restaurantes más conocidos del barrio de Florentin en Tel Aviv, el israelí promedio no está muy interesado en modificar sus costumbres. “Es posible que si en un menú no aparecen algunos platos típicos como shakshuka o schnitzel; el visitante se ponga de pie y se retire del local. De la misma manera, en lo que a vinos se refiere, la gran mayoría prefiere quedarse con lo conocido y no ir a por lo fancy”, comenta Ziv.  Si bien es cierto, en los últimos años la cultura del alcohol ha comenzado a cambiar y se ha incrementado el interés por las bebidas de mayor calidad, la cerveza sigue siendo la líder en el mercado. Sin embargo, y aunque el vino se reserva principalmente para ocasiones especiales, su consumo va en aumento fundamentalmente por el incremento del turismo israelí al extranjero, la llegada de los inmigrantes europeos y por los esfuerzos comerciales de marcas muy conocidas de denominaciones de Francia, Italia y España; como es el caso de las Bodegas Solar Viejo de Logroño, de la Rioja.

Con una presencia importante en el mercado desde hace varios, Solar Viejo organizó con la ayuda de sus distribuidores en Israel; Enoteca y More & Wines, una de las actividades más ambiciosas del sector: la visita a su bodega en Logroño de ocho de los sommeliers y restauradores con mayor reconocimiento en Israel. Entre ellos estaban Andrew Hinawi, Itamar Luzer, Ziv Herlich, entre otros.

Itamar Luzer, Sommelier del restaurant Yaffo Tel Aviv, la elite de la comida gourmet en la ciudad, me confirmó que dentro de los consumidores de vino la costumbre sigue siendo pedir tinto. “En nuestro restaurant nos enfocamos en romper estereotipos e incentivar el consumo de vino, enseñando a maridarlo con los platos y afinando el paladar de los clientes” me comenta Itamar. “Visitar Logroño fue muy enriquedecedor para el grupo. Probamos vinos de alta calidad y comimos una gastronomía de primer nivel”, agrega desde una de las mesas del restaurante al acabar el servicio. “Llevo más de siete años viajando por el mundo en catas de este tipo, y como siempre La Rioja no deja de sorprenderme”, finaliza.

Tanto Ziv como Itamar coinciden en que, los jóvenes entre 30 y 40 años, así como los inmigrantes originarios de Francia y Estados Unidos son quienes más conocen de vinos, se interesan en las recomendaciones y son los que están más dispuestos a pagar unos 30€ en promedio por una botella, o una copa a 10€, lo que lo hace ser un producto que podríamos llamar de lujo. “La generación de mis padres no tienen mayor cultura de vino que no sea de aquel que usaban para el kidush en las cenas Shabat, muy barato y casi siempre malo”, dice entre risas el dueño del Mezcal, quien recientemente incorporó en la carta de vinos de su local de Florentin un Tempranillo Rioja, luego de su visita a las Bodegas Solar Viejo.

Salir de copas, es algo que suele hacerse todas las noches, sobre todo en Tel Aviv, o también conocida como la ciudad que no duerme; donde los días son largos y la gente aprovecha las noches para salir y vivir uno de los ambientes más internacionales que hay en el mundo. Y es seguramente esa razón, por la que tanto Ziv, como Itamar o Andrew comentaron al final de su visita a la calle Laurel en Logroño; “nos sentimos como en casa, pero con una diferencia: la impresionante variedad y calidad de vino que solo los Rioja pueden ofrecer”.

PLATOS

Shakshuka. (שקשוקה) es un plato típico israelí introducido por lo judíos tunecinos, preparado con tomates guisados, espacias y huevos. Se prepara a fuego lento, se suele comer con pita o plan blanco en el desayuno.

Schnitzel. (שניצל) plato típico de comida rápida israelí, de raíces germanas, está compuesto de un filete de pollo arrebozado y frito.