Al encontrarme de visita por Barcelona, me di cuenta de que para poder entender mejor Cataluña y su gastronomía tenía que saber más de sus costumbres; por ello me pareció una gran idea explorar en las materias primas típicas de la región. Inmediatamente, me topé con la famosa trilogía mediterránea: tomates, olivos y viña; y con una nueva posibilidad de hacer turismo: visitar una bodega de cava y ver en primera persona la cultura de su producción. Y qué mejor oportunidad ahora que estoy muy cerca de la capital mundial de cava; así que me apunté en una visita guiada por Freixenet, una de las bodegas líderes de España. ¡Realmente es un paréntesis inevitable! Si vienes a Cataluña no puedes dejar de reservar una mañana para conocer el origen de este espumante.

La mañana siguiente ya estaba en el tren en dirección a la estación de Sant Sadurni d’Anoia; a unos 40 minutos de la estación central de trenes de Barcelona; Sants Estació. La bodega se encuentra prácticamente a no más de 20 metros, por lo que al llegar a mi destino me dirigí directamente a la recepción, y comencé la visita “A la carta”, una modalidad más íntima y exclusiva, para la cual había reservado mi plaza el día anterior por correo electrónico. Cuando viajo, sobre todo de vacaciones, prefiero los grupos más reducidos y los tours más personalizados; además esta modalidad incluye 4 degustaciones de cava y un aperitivo todo por 25 euros.

Comenzamos la visita con un video acerca de los orígenes de Freixenet, en el cual nos informaron sobre su historia. En 1861 se fundó la Casa Sala, primera exportadora de vinos en Sant Sadurní d’Anoia, para luego en 1914, dar inicio a la producción de cava fruto de una relación entre dicha bodega y la finca de La Freixeneda, en el Alto Penedès. Esta bodega familiar, con el tiempo se convirtió en la más importante productora de cava del mundo. Durante el recorrido pudimos tocar vasijas de madera, oler aromas a fermentación y ver miles de botellas, que se almacenan anualmente con las que se abastece a más de 150 países en el mundo. Poco a poco descendimos hasta llegar a los 18 metros de profundidad, donde el ambiente era más húmedo y muy necesario para el envejecimiento de los productos de alta gama como el cava Reserva Real, que en 1982 recibió la autorización y visita de los Reyes de España para portar éste nombre -en la pared puede verse la placa-. Por suerte, para la subida contamos con un pequeño tren que nos traslada a la zona de tiraje que es donde se embotella el espumante.

Estando dentro de Freixenet comienzo a conocer el alcance de la misma, y entiendo que no es una bodega más, sino un icono de la historia catalana. Lo confirmo cuando el guía nos comentó que en la década de los 70’ la empresa comenzó su expansión internacional y en ello jugó un papel fundamental la publicidad. Realizaron fuertes inversiones en campañas publicitarias que generaron una estética que la relacionaba con las burbujas. Sus anuncios fueron protagonizados por actores muy reconocidos internacionalmente como Liza Minelli, Gene Kelly, Norma Duval, Shirley McLaine, y Antonio Banderas, entre otros; y dirigidos por directores como Martin Scorsese.

Durante toda la visita, el guía nos fue explicando el origen y las características del cava, así como su modo de producción, datos que se vuelven importantes a la hora de seleccionar una botella y que repasamos en la degustación al final del recorrido. Es interesante comprender y conocer paso a paso del proceso, así como las diferencias entre las variedades de cava. Si bien, en líneas generales es un vino espumante, logrado por fermentación natural a partir de la vinificación de tres variedades clásicas de uvas, es importante saber que su clasificación depende de su contenido de azucares, partiendo del Brut Nature, con hasta 3 gramos de azúcar, pasando por el Extra Brut, Brut, Extra Seco, Seco, Semi Seco y llegando al Dulce que puede contener más de 50 gramos por litro.

¿Se puede encontrar en Israel? Fue una pregunta que se escuchó varias veces durante la visita. Nos respondieron que Freixenet continúa abriendo nuevos mercados, entre ellos Israel, a través del lanzamiento de la Línea Cava “Excelencia Kosher”. Un nuevo producto no sólo dirigido a Israel sino a todo el mercado kosher a un precio muy accesible.

Al salir de la zona de tiraje, nos dirigimos al bar de la bodega donde se realiza la degustación, la modalidad de visita “A la Carta” incluye cuatro variedades de cava para catar y una explicación profesional de todos los detalles que debo tomar en cuenta al momento de probarlos. Luego una camarera nos trae unas tapas, con diferentes variedades de quesos, tomate, aceitunas y algunos ingredientes más, si bien eran pequeñas, las encontré sabrosas.

Finalmente, la visita acaba en la tienda de la bodega, que aunque cuente con los mismos precios que cualquier tienda de Barcelona, garantiza su correcta conservación y la disponibilidad de todas las variedades que produce la empresa. Al salir de la bodega, al mediodía, pregunto si hay algo más para visitar en la zona y me informan que más bodegas, pero tardaría días en recorrerlas todas y sobre todo a pie. Decido entonces tomar el tren de regreso a Barcelona con tiempo suficiente para pasar una relajada tarde en la playa.

Cómo llegar

Por carretera: Desde las autopistas AP-7 o AP-2, salida 27: Sant Sadurní d’Anoia. Está a 40 km de Barcelona y a 70 km de Tarragona. A la salida de la autopista girar a la derecha en el primer indicador “Sant Sadurni Sud/Estació”.

En Tren: RENFE ofrece el Freixetren: un billete combinado que incluye el viaje de ida y vuelta en tren más la visita tradicional a las cavas Freixenet por 10,60 euros. Billetes disponibles en cualquiera de las estaciones de Cercanías de Catalunya, y en la de Torredembarra, Salou, Cambrils, Vila-Seca, Tarragona y Reus. La estación de Sant Sadurní d’Anoia está dentro de la línea R4 de Cercanías, a 42 minutos del centro de Barcelona.

La entrada a las cavas se encuentra a 50 metros de la estación.

Precios 2014
Visita tradicional – con 1 degustación de cava o mosto. Adultos: 7,00 €, Menores de 9 a 17 años: 4,20 €, Menores de 0 a 8 años: 0,00 €, Seniors, familias numerosas y grupos de más de 30 adultos: 5,25 €

Visita a la carta – con 4 degustaciones de cavas emblemáticos + Aperitivo: 25,00€ persona más IVA. / 4 degustaciones de cavas Prestige + Aperitivo: 30,00€ persona más IVA. /4 degustaciones de cavas Grandes Reservas + Aperitivo + Botella de obsequio: 40,00€ persona más IVA. – Grupos reducidos, mínimo de 5 personas o pago equivalente.

En todos los casos es imprescindible hacer la reserva previa de la visita a Freixenet.